Escenas Lesbicas Memorables VIII

Retrato de un matrimonio : (1990)
(Portrait of a Marriage)



Dirección: Stephen Whittaker

Argumento: Como lo dice el titulo, retrata la particular relación marital que mantenía Vita Sackville West, reconocida novelista y poeta Británica con el diplomático Harold Nicholson. Ambos esposos, mantuvieron relaciones extramaritales con personas del mismo sexo. Para ubicarnos, una de las amantes más famosas de Vita, fue Virginia Woolf. Sin embargo, la relación mas larga, apasionada y que tuvo gran impacto en la vida de Vita, fue con la también novelista Británica, aunque mucho menos conocida, Violet Trefusis.

Y es precisamente en su relación, hasta cierto punto tormentosa con esta última, la que ha sido también retratada en la historia y su lucha interna entre sus amores, el de ella por Violet y el de ella por su Marido y sus hijos. La película nos muestra el contraste de las dos relaciones, que si bien son totalmente distintas, una basada en una profundo amor platónico diría yo de Vita con su Marido y que al final los hace mantenerse juntos de por vida y el otro amor, el de Vita por Violet, desgarrador y apasionado.


La historia, totalmente basada en el libro escrito por Nigel Nicholson, hijo menor de Vita, cuenta con escenas realmente magnificas, en medio de un escenario natural estupendo y una época que es mi debilidad. Esta fue una producción de la BBC para la televisión en varios capítulos. La recomiendo sin lugar a dudas. Sobre Vita, Violet y Virginia, tratará el siguiente post de figuras del lesbianismo de los años 20 para aquellas personas que les interese.

He hecho otra vez una ediciòn de casi todas las escenas entre las dos mujeres, el resultado 5 videos, ni màs ni menos, espero los disfruten











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En la Variedad està el gusto 4

- Ernestoooo!!!! Deja de mirarme con esa cara y dime algo por lo que más quieras
- ¿Qué quieres que te diga Marcela?
- Ah no me jodas eh?, que aquí el terapeuta eres tú… ahora falta que sea yo la que tenga que decirte lo que me tienes que decir
- ¿Una mentita? – me dijo con una parsimonia asquerosa mientras me extendía el paquetito de caramelos
- ¿Sabes una cosa? Metete la mentita por el culo – Le dije cruzándome de brazos bastante enfadada
- A ver Marcela, lo que estoy tratando de hacer, es que te calmes un poquito
- ¿Calmarme? Como me puedes pedir que me calme Ernesto hazme el favor!!!!!, ¿No te das cuenta que mi vida de pronto se ha sumido en un caos total?– bajé la voz para susurrarle- ¡Que me gusta espiar a la vecina calata carajo!!!
- ¿Y?
- ¿Como que y?
- Para mi está clarisimo que estás pasando por una crisis Marcela, te sientes inconforme contigo misma y anhelas lo que otras tienen. Por otro lado, muchas personas en algún momento de sus vidas se sienten atraídas por alguien de su mismo sexo y esto no significa que sean homosexuales.
- ¿Tu crees que se me pasará?
- Supongo que si – se levantaba lentamente y de vuelta en su escritorio, escribía una receta médica – te voy a mandar algo para que te relajes, media pastilla antes de dormir por una semana y hazme caso, vete de viaje con Martin a alguna playa paradisiaca, sin hijos ni preocupaciones, ya verás como regresas renovada.

Al salir de la consulta, me sentí bastante más tranquila. Ya en el coche, puse la radio, me miré en el espejo retrovisor y sacando el lapiz de color, me repasé los ojos y luego pinté mis labios, para finalmente salir del estacionamiento. Mientras conducía me fui dejando llevar por la musica hasta el punto de llegar a tararear la canción y sentir lentamente como mi espiritu se elevaba… y elevaba…y elevaba. Aproveché una luz y cogiendo el móvil, llamé a mi prima que tenía una agencia de viajes.

- Hola María? Si soy yo… si ha pasado tiempo hija, pero ya sabes, la casa, los chicos, Martín… siii no me he olvidado… - En eso, una chica con minifalda cruzaba en frente de mi coche- ¿Qué?... ¿Perdóname que decías? Ah si..si… fíjate te llamaba porque… espera que me ponen el verde… ya carajo, viejo imbecil, ahorita avanzo, no no a ti no María, es a otro coche que me está rompiendo el tímpano con el claxon, espera, espera que me pongo el manos libres… listo, como te decía que te llamaba porque quiero irme de viaje con Martín una semanita, si alguna playa, solcito, arena…si, bueno entonces ¿Me llamas cuando lo tengas?, genial, un besito prima y gracias eh… – Así llegaba a otro semaforo y me detenía junto a un coche deportivo, donde una chica de cabello al viento al mismisimo estilo Bo Derek, se miraba al espejo. Me quedé unos segundos observándola cuando en eso, la muchacha se giró a mirarme y me sonrió, yo hice lo propio y luego ruborizada ante mi reacción, pisé el acelerador sin darme cuenta que aún no había cambiado de color. Como resultado de mi temeraria reacción, casi me llevo de encuentra a una vieja y su perro, que terminaban de cruzar la pista y a un Audi del año, el cual no se como logré evadir, acabando finalmente aparcada a un costado de un cruce muy transitado. Respiré y cerrando los ojos, dejé caer mi cabeza sobre el volante…Es el stress, si es stress, stress, a ver respira Marcela, vota, respira, vota…eso… ahora llegas a casa y le dices a Martin que se van a las Bahamas y listo, verás como regresas renovada… si…

Fue entonces que volví a abrir los ojos y me horroricé al notar que en los coches a mi costado, en las avenidas, haciendo footing, hablando por el telefono publico, empujando cochecitos, paseando perros, gatos, pajaritos, etc…todo el mundo se había vuelto mujer…. Cerré los ojos y sacudí la cabeza varias veces, pensando que la alucinación terminaría, pero no… todas, lindas, estupendas y apetecibles seguían ahí… dios me falta el aire, me ahogo, por favor que alguien me ayude, quiero gritar….!!!En que momento dije yo que me trajeran a lesbos!!!!… quiero irme a las Bahamas ¿Carajo!!!

Ni bien llegué a casa, cogí una bolsa de hielo y dejándome caer en el sofá, me la puse en la cabeza, la cual estaba apunto de estallarme. Para cuando llegó Martín, yo seguía ahí moribunda en el salón.

- ¿Qué hay de cenar?
- Vas, coges el telefono y ordenas lo que quieras
- ¿Que te pasa amor?
- Me duele la cabeza
- Tomaste algo?
- Si.. – Dejé la bolsa a un costado- Martín, vámonos de viaje mañana mismo
- ¿Qué?, de viaje? Adonde?
- A las Bahamas, llamé a María y me habló de un paquete turístico de una semana que está super bien
- Marcela, yo esta semana no puedo, estoy en época de inventario en la oficina y no me puedo ir ahora
- Martin, te lo pido por favor… necesito que nos vayamos de vacaciones, por mi salud mental, puedes dejar un reemplazo
- Mira – me acariciaba el cabello- te prometo que vamos el mes que viene ¿si?
- ¡El mes que viene!!!! No… no – me levantaba bruscamente del sofá- yo no puedo esperar tanto, el mes que viene ya estaré loca, Martín por favor!!!!
- Mujer pero ¿Que te pasa? Ni que fuera tan terrible postergar un viaje por unas semanas
- No puedo mierda!!! No entiendes? … - Lo miré un instante pero al notar que ni se inmutaba agregué- ¿Sabes que? Si tu no quieres venir, pues allá tú, porque lo que es yo… mañana mismo me largo…
- ¿Sola?... pero ¿Que vas a hacer en las Bahamas sola?
- Pues seguro que muchas cosas, mucho más divertidas que mirarles las caras a ti y a los chicos todas las noches, dirigiéndome la palabra tan solo para decirme: ¿Me pasas la sal?... Mamá ¿Hay más pastel?… ¿Puedes cambiar de canal?, ¿Dónde están mis calcetines del futbol?....¿No te parece?

Lo mirè fijamente unos instantes y él enmudecido no se atrevió a replicar, me di media vuelta entonces y salí hacia la habitación a preparar mi maleta. Y si… era la primera vez que decidía irme sola de viaje, me moría de miedo, debo reconocerlo, pero si algo tenía claro en ese momento, es que necesitaba ese viaje a gritos.
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Su Piel Desnuda

Her Naked Skin


Pieza teatral escrita por Rebecca Lenkiewicz y dirigida por Howard Davies, actualmente en temporada en el Oliver Theatre en Londres.

ArgumentoCelia Cain es una mujer de clase media alta, casada hace varios años con un amigo de la infancia y madre de 7 hijos. Es además veterana del movimiento Sufragista Inglés y que durante uno de sus encarcelamientos, conoce a Eve Douglas, joven perteneciente a la clase obrera y de pasado tormentoso y difícil, que acaba de unirse al movimiento y de la cual termina enamorándose. Esta historia de amor, se sitúa en 1913 en Inglaterra, en medio de la dura lucha que las “suffragettes” llevaban a cabo para que la mujer obtenga el derecho al voto.


La obra se inicia con una escena en la que Emily Wilding Davison (la Suffragette más famosa de la historia) se viste, colocándose una banderola en el pecho, dentro del abrigo y sale supuestamente hacia el hipódromo de Derby, donde horas más tarde se lanzaría, como protesta, a la pista, siendo arrollada por los caballos. Mas tarde moriría debido a sus heridas. De ahí se suceden una serie de escenas de mujeres preparándose para un acto de protesta, motivo por el cual varias de ellas son apresadas y llevadas a la prisión de Holloway. Muchas de estas mujeres decidían seguir ahí dentro, la pelea, mediante huelgas de hambre, las cuales se buscaban detener con la utilización del método de alimentación forzada, un sistema horrendo de tortura en realidad.


Es en la cárcel que las protagonistas se conocen y entablan amistad. Posteriormente, Eve es encarcelada nuevamente y recibe la visita de Celia. Durante esta, la atracción de las mujeres es más palpable y terminan en un beso interrumpido por una de las carceleras, anunciando el término de la visita. Comienza a partir de aquí y ya con Eve libre, una serie de encuentros entre las dos de forma clandestina. Posteriormente, Celia se ve en la disyuntiva de seguir con su vida “fuera de casa” o quedarse con su marido, el cual ya cansado de aguantar los deslices de su mujer, le dice que se vaya de casa con todas las consecuencias que eso, en esa época acarreaba (No casa, no dinero). A partir de ahí, Celia, aparentando una frialdad absoluta, rompe con Eve diciéndole entre otras cosas, que disfruta mucho tener relaciones sexuales con ella pero hacer una vida juntas es imposible.


La actuación de Lesley Manville (Celia) es absolutamente brillante en mostrarnos la disyuntiva y conflicto interno del personaje, al tener que dejar a quien ya inevitablemente ama. Eve, (Jemima Rooper) mucho más ingenua e inexperta y sin la capacidad de Celia de manejar sus emociones, se hunde hasta el punto de querer suicidarse durante su tercer encarcelamiento. El final, si bien no feliz, no podía cerrar mejor la historia, cuando Celia recibe noticias de Eve y su próximo casamiento y termina finalmente por romper en llanto ante el marido que le pregunta: ¿Que te pasa? Y ella le dice: ¿Era un lobo sabes? el más bonito que he visto jamás… y terminó por romperme el corazón…

Una obra, que ha recibido una critica bastante buena de la prensa especializada, una no tan buena de un sector de feministas quienes alegan que la historia de amor parece ser más importante que la lucha de las mujeres por el derecho al voto, que no todas las Sufragettes eran lesbianas y tonterías por estilo…. Y yo me pregunto: De cuando acá toda ficción situada en un momento histórico, tiene que centrarse solo y exclusivamente en él , ¿Acaso todas las historias de la segunda guerra mundial hablaban de Hitler y el Nazismo? ¿O de los judíos y el Holocausto? ¿Y por no hablar de ello, son menos importantes o válidas?

A mi me pareció una obra estupenda, donde está claro que la historia de amor es el centro de la acción dramática y el contexto histórico es eso, un contexto y punto, que ayuda a situar la acción y no solo eso, sino también a entender porque era tan difícil para una mujer en esa época, entablar y mantener una relación con otra mujer en medio de un patriarcado tan duro e inflexible. Pero además creo, que por el simple hecho de situarla en un contexto tan particular, es ya inevitable que el espectador se sienta remecido por la crueldad con la que se trataba a estas mujeres, por el hecho solo de romper un cristal y exigir algo tan natural para la mujer de ahora, como nuestro derecho a emitir una opinión. Si Rebecca Lenkiewicz se propuso contar una historia de amor en un momento histórico particular, mostrando todos los obstáculos de la época, enhorabuena lo logró y si su obra además genera una inquietud por saber más o que al menos se tome conciencia de lo duro que fue para las mujeres de principio de siglo obtener un derecho tan esencial, pues entonces estupendo ¿No?.

Mención particular a la estética y puesta en escena, un conjunto de plataformas giratorias que alternaban para mostrarnos la prisión por un lado y los otros ambientes fuera de esta, como el parlamento, la casa de Celia, la habitación de Eve, el parque, etc. Todo esto acompañado con proyecciones de video en la parte de atrás que en vez de ser solo un elemento multimedia añadido y solitario, se integraba perfectamente la escenografía, formando parte de ella.

Aquí un video del tráiler de la obra y para aquellas personas que viajen a Londres en Septiembre, traten de pasarse por el National Theatre y para las que no, pues me parece que el libro ya està a la venta, solo que en inglès, pero no dudo que pronto lo editen en español.







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Escenas Lesbicas Memorables VII

Twice a Woman (1979)

Argumento:
Una mujer divorciada, Laura de 41 años descubre una nueva forma de sexualidad cuando se enamora de otra mujer, Sylvia de 21. La historia se complica cuando el ex-marido también se enamora de la joven y esta ultima parece corresponderle, por lo cual, terminan huyendo juntos. Eventualmente Sylvia regresa, revelando la verdad de su inexplicable comportamiento.

Actores:
Bibi Anderson
Anthony Perkins
Sandra Dumas

Dirección:
George Sluizer

Pelicula basada enteramente en el libro “TWEE VROUWEN” del escritor Holandes Harry Mulisch, quien ya por mediados de los años 70 era bastante controversial. Leyendo solo el argumento se podría pensar que la pelicula es la tipica “Machista” en donde la historia lésbica es sacrificada ante la trama heterosexual. Sin embargo, la trama es hasta cierto punto impredecible y sorprendente, como para que dicha etiqueta no le sea del todo puesta.

Como era de esperarse para una película rodada a fines de los setenta, la relación entre las dos mujeres es mostrada carente de apasionamiento y más bien roza lo maternal mientras que con el ex esposo, si se tiene un encuentro sexual más erótico. Esto, supongo, responde a la necesidad de la época de que la pelicula no dejara de ser “politicamente correcta” y no tan trasgresora a la vista del espectador común. Apesar de este panorama, llama la atención que los desnudos de la muchacha ocurran básicamente en sus escenas lesbicas, cosa supongo yo, se hizo para tratar de darle a la relación de las mujeres, la connotación sexual que debiera tener y que es evidente, no logra.

Sin embargo, me sorprendió mucho el desenlace, pues aborda de una manera bastante peculiar para la epoca, un tema que sigue muy vigente en las parejas lesbicas de ahora: la maternidad. Y lo segundo que me llamó mucho la atención, viniendo de un escritor y un director hombres, fue la visión tan negativa (y a manera de critica diría yo) en la que se muestra al tipico “Macho”. El cual, al final de la pélicula parece ser, recibe su lección.

Es en resumen, una pélicula que evidencia una busqueda de mostrar algo distinto, tal vez no lo logre al 100% pero creo que vale la pena echarle una mirada.

He editado una secuencia de escenas, para dar una idea de la historia en su totalidad lo que me ha obligado a dividirlo todo en dos videos. Sin embargo se me quedan fuera, varias escenas dignas de verse.






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En la variedad està el gusto - 03

Era una muchacha de unos 25 años, alta, delgada pero sin llegar al raquitismo ese que suelen exhibir hoy las modelos famosas. ¡Que barbaridad! si parecen anoréxicas las chicas… ¿No?. Bueno ya Marcela basta que sino te limitas, terminas con una disertación sobre los pésimos hábitos alimenticios y el culto al vómito y no es plan, así que seguimos con la descripción de Marina. Se llamaba así, bien acuática ella, y ese día, recuerdo llevaba una pantaloneta tipo malla gris hasta las rodillas, zapatillas y un top del mismo color, que dejaba al descubierto parte de su vientre, perfectamente tostado por el sol. Me llamó mucho la atención el color con un ligero tono anaranjado y su piel… a simple vista, no tenía pero ni una miserable espinilla la condenada. Y finalmente para completar la imagen del angelito, su cabello, largo y liso, amarrado en una coleta.

Se sentó a mi costado y tras regalarme una sonrisa amable, comenzó a anudarse las zapatillas. Hasta ahí todo genial, la chica amable y súper atlética y la vieja esta, al borde del ahogo, compartían civilizadamente, como buenas vecinas que éramos, una banca del parque. Sin embargo, de pronto y sin saber bien porque, le miré las tetas. Y al principio… normal, ¿Ves? porque no es raro que entre mujeres no miremos todo y comparemos después. Pero tras unos segundos más de exploración visual mamaria, su escote me empezó a molestar y tuve el ligero y extraño impulso de estirar mi dedito, tirar del topcito y mirarle el pezoncito. Y entonces, ella, así sin avisar, me miró y yo, me puse peor que un tomate maduro y cual resorte me levanté de la banca, hice un gesto con la cabeza de despedida y embalada, todo lo que antes no pude hacer, fugué literalmente hacia mi casa.

Para olvidar el asunto, me di una ducha refrescante y me sumergí en la larga lista de quehaceres hogareños que tenía programados para ese día, lo cual funcionó de maravilla porque me olvidé por completo de ese embarazoso incidente. Aún mi virtud estaba a salvo… ¿Virtud?.. si claro virtud… en cuestiones bolleriles me refiero.

Sin embargo, esta tranquilidad se vio interrumpida nuevamente cuando la señorita acuática tuvo la brillante idea de interrumpir mi recital de opera, el cual me encantaba realizar con la plancha en mano, cruzando calata por la ventana del frente. Yo terminé, con la plancha y el canasto de ropa en el piso por supuesto. Pero eso no es todo, al segundo me levanté y nooo, no fui a apagar la plancha ni levantar la ropa, nooo que va, la vieja verde esta, no tuvo mejor idea que regresar corriendo a la ventana y ponerse a espiar a la Marinita tras la cortina.

Estaba como idiotizada, mirando su escultural figura, su pelo suelto al viento, su forma de moverse, ponerse el calzón, el sujetador, la falda, el top…¿Que olor es ese? …si Yo, tan pelotuda como siempre, acababa de quemar los calzoncillos de mi marido.

Pensé de todo, que era mi propio descontento con mi imagen de ese momento y que había comenzado a anhelar aquello que veía a mi alrededor, pensé que era la famosa crisis de los 50, joder crisis a los 30, a los 40, a los 50 es que la vida es una crisis constante coño!... En fin, pensé hasta las cosas más descabelladas, pero nunca, pronuncié la palabreja esa, pues ni loca podía ser yo una…una… “marimacho” como decía mi madre tan despectivamente. Y claro, Yo me había alucinado siempre que el que te dijeran eso era realmente peor que mandarte al mismo infierno.

Y para no irme al infierno ni hacer que mi madre se revolviera en su tumba, me dediqué a tirarme a mi marido toda la semana. Martín, el pobre, ya no podía más, estaba exhausto y yo dale que te dale, hasta que una de esas veces, en medio de mi catarsis lo escucho decirme casi sin aire:

- Joder Marcela que te ha dado, estás tomando alguna pastilla nueva…
- ¿Acaso no te gusta cariño, que esté más activa?
- Si … pero… no sé que fijación te ha entrado con mis tetillas
- ¿De que hablas?- le pregunté deteniéndome en seco
- ¡Que me las frotas y me las frotas obsesivamente mujer!!!

Yo lo miré, descubriendo mis manos sobre sus tetillas y pegué un grito de frustración tal que hasta el perro del vecino me escuchó. Me metí al baño y cerré con llave para luego dejarme caer sobre la taza…

- No puede ser, no puede ser… no, no… a ver tranquila Marcela… tranquila…. Respira… tengo que llamar a Ernesto, ya vas a ver que él te explica lo que pasa y te vas a matar de la risa de todas las estupideces que estás pensando….- Suspiré realmente hondo- Si tengo que decir la purita verdad, esa noche, estaba muerta de miedo.

Al día siguiente, parecía un león enjaulado, mirando el reloj constantemente y esperando que fuera la hora de mi consulta. En eso mis hijos llegaron de la universidad y Manuel de inmediato gritó.

- Joder vieja ¿Porque todo está tan cerrado y oscuro?
- Como abras las cortinas hijo, te corto las bolas ¿Me oíste?
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En la variedad està el gusto - 02

Durante mi adolescencia, no fui digamos la chica más popular de la escuela, sin embargo novios no me faltaron y amigos tampoco. Luego entré a trabajar a una empresa naviera como telefonista y algunos años después conocí a Martin. Desde que lo vi, me dije: ese chico es para mi, sobretodo por lo calladito, se limitaba a escucharme todo el tiempo y a mi que me encanta hablar hasta por los codos, pues nada, éramos la pareja perfecta. Tras tres años de noviazgo, finalmente nos casamos. Yo tenía 25 años cuando dí a luz a Mónica y dos años después a Manuel. De ahí cerré la fábrica con un osado ligue de trompas y la convertí en parque de diversiones, porque claro a mi la pildorita me sentaba fatal y lo del terminar con otro hijo por lo del famoso “condón roto” ni loca. Debo decir que durante varios años gocé de una vida sexual activa y placentera hasta que Martín comenzó a desarrollar tres nuevas pasiones: la tele, el dominó con los amigos y la comida y yo pasé de reposar cómodamente sobre su atlético cuerpo a tener que escalar una montaña de grasa en posición convexa, sin mencionar claro, que me volví una experta jinete y no por vocación sino por necesidad, pues era la única posición posible ante la nueva contextura de mi marido.

Pero eso no fue todo, porque yo bien linda, hasta ese momento, solo me fijaba en los demás por supuesto, hasta que un día, vísperas de mi cumpleaños numero 50, me miré al espejo y me dije: ¿Y esta vieja de mierda quien es?

Me quise morir, alrededor de mis ojos, las patas de gallo habían proliferado sin pedirme permiso y mis tetas, mis tetas no por favor!!! Comenzaban a lucir cabizbajas y cansadas (una forma elegante de decir descolgadas hija) De inmediato me di media vuelta para mirarme el trasero y encontré más hoyos que campo de golf en miniatura. De pronto mi vida entera había cambiado y yo no me había dado ni cuenta.

Todo el mundo a mi alrededor se había vuelto de la noche a la mañana, calvo, desproporcionadamente gordo y aburrido. Mis hijos estaban en la fase “Te odio mamá” y mis amigas ya no querían ir al teatro ni al cine y en cambio, de forma unánime además, habían decidido reivindicar el lugar del “punto cruz” en sus vidas.

Con una vida sexual reducida a los domingos por la mañana cada tres semanas, dos hijos en la adolescencia, un grupo social aburrido y un cuerpo decadente, trascurría mi vida sin pena ni gloria, sumiéndome en una depresión del carajo.

Me compré de todo, múltiples cremas, gels, y mascarillas. Le decreté la huelga a la coca cola y me hice del libro de Jane Fonda para ejercicios. Ya sé, ya sé que ese es de lo más anticuado y que a estas alturas la tía ya no puede levantar ni una pierna de lo tecla que está, pero bueno, es que en esa época todavía seguía de moda y estaba de oferta. Después me hice de unas soguitas para poner en la puerta y ejercitar las piernas y brazos, pero al segundo día de ejercicios, la manija de la puerta salió volando y con ella las soguitas de mierda. Luego fue una bici estacionaria, después un step, en fin… me volví la cliente estrella de la compra por TV. Al final, todos los aparatejos esos terminaron donde terminan seguramente el 99% de ellos, o debajo de la cama o en el depósito de casa…y yo de la depre ante mi fracaso deportivo, ahora me metía unos atracones de torta de chocolate terribles.

En mi último intento por reconstruirme, me compré un chándal térmico, plateado con rayitas negras, rojas y amarillas. Me puse una binchita en el pelo y a pesar de parecer la hija gorda e intergaláctica de Chuwaca, salí a correr por el parque de al costado de mi casa. Acababa de correr 200 metros y me detuve, apunto de, según yo, tener un paro cardiaco y ponerme a gritar a voz y en cuello que me trajeran una mascarilla de oxigeno. Me senté en una de las bancas y traté de recuperar mi respiración. Y fue entonces que la vi…
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Escenas lesbicas memorables VI

Henry and June (1990)

Pelicula dirigida por Philip Kaufman y protagonizada por Maria de Medeiros, Fred Ward, Uma Thurman y Richard Grant.

Basada en el libro el diario de Anais Nin, cuenta la historia de la escritora y el tambièn escritor Henry Miller. Plagada de erotismo y para mi gusto muy buenas actuaciones. No voy hablar en detalle del argumento pues no es tema de este post pero recomiendo muchisimo a aquellas personas que no la hayan visto, que lo hagan. La historia lesbica es solo un lado de la trama, ya que se entrelazan en realidad la historia de 4 personajes y sus relaciones entre si, siendo la predominante la relacion entre Henry y Anais, sin que esto le quite el peso a los otros dos personajes, Hugo el correcto esposo de Anais y June, la esposa de Henry.

Una pelicula que cuando yo la vi, hace ya varios años, aparte de la trama, me encantò la ambientacion de la pelicula, la estetica y la fotografia son exquisitas. Creo que el casting de esta pelicula es perfecto. Uma Thurman, a quien yo le consiento todo, me parece que como personaje desesperado, depresivo y languido esta perfecta. Y en contraposicion con la figura menuda de Maria de Medeiros, hacen un equilibrio visual bastante armonioso segun mi punto de vista claro. Menciòn aparte el club nocturno que aparece en la primera parte del video... se me quedò grabado en la memoria y aùn sigo buscando un club asì, en alguna parte tiene que haber uno por favor!!! Los años 20 sigue siendo para mi, una de mis epocas favoritas...





Si el video se ve muy pequeño, tratar el link directo del youtube que no sè porque aqui no se ve pero en la pagina del youtube si: http://es.youtube.com/watch?v=GkKLKn3XUOI
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En la variedad està el gusto - 01

- Mamaaaaaa!!!!! Mami, mami aquí, aquí

Ay dios mío, quien la está vistiendo a ésta últimamente… Si, esa chica tan escandalosa, la del vestido horroroso, es mi hija. Ay hijita que más quisiera emocionarme de la misma forma pero si supieras que me has jodido el espléndido plan de largarme dos semanas en un crucero maravilloso por Grecia, rodeada de todas esas esculturas vivientes, por venir a ver como te casas con el esperpento de novio que tienes, solo me dan ganas de tirarme de los pelos, la verdad.

- Hola cariño- le dije acercándome a ella
- Mami – me abrazaba- por fin llegaste
- Si… con algo de retraso pero ya estoy aquí.. ¿Y Mauricio?
- Está estacionando el coche
- ¿Y para que lo estaciona si ahorita nos vamos?
- Es que pensábamos que te ibas a demorar más
- Bueno Vámonos entonces a ver si lo encontramos
- Me alegro que estés aquí conmigo mami
- Y yo cariño… y yo

Habían pasado 5 largos años desde que cogí mi maleta y me largué a España, siguiendo a una mujer, ¿Que horror a mi edad? Pues si a mi edad, a los 50 años me dio la locura un día y me borré del mapa. Para los más allegados claro el cuento fue otro, algo como que tuve una crisis severa debido a la menopausia y necesité cambiar de aires… si como no, la crisis menopáusica más cara y larga de la historia. Y ahora estoy de vuelta, en la ciudad que me vio nacer, crecer, enamorarme, casarme, ser madre y al final volverme bollera. Si creen que la vida termina después de los cincuenta, están muy equivocados, cualquier cosa puede pasar, hasta lo más insólito, hasta que a una mujer como yo, recatada ama de casa y madre de familia, un buen día, descubra que la chica del frente, tiene un culo y un par de tetas de muerte… ¡Jesús!!! Vaya manera de expresarte Marcela, pero es que es la verdad, estaba súper buena la condenada…

Recuerdo el día preciso en el que mis hormonas decidieron declarar su revolución personal sin consultarme. Fui corriendo a buscar a mi terapeuta y le dije: Ernesto, el fin del mundo ha llegado a mi vida, me gusta mi vecina…
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El Cuento de la Mariposa (completo)

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