Escritura automática V: Como en una canción o eso parece...
Y entonces te encuentras con una discípula de Pedro, que te niega no una, ni dos, sino tres veces y es cuando comprendes que debes comprarte una escoba y hacer limpieza profunda. ¿De que carajo estoy hablando? Ni yo misma lo sé pero esto se llama escritura automática y es lo primero que se me vino a la cabeza para empezar. Ahora ya sé, donde te escondes tú, Ahora ya sé en donde habitas tú, pero no sé el porque has venido de nuevo aquí, a mi jardín. Por joder seguramente, no todo lo que brilla es oro y cuídate de las aguas mansas que de las bravas me cuido yo.
Yo y el realismo sucio, género que estoy estudiando esta semana y tratando de crear un relato mínimamente decente. However, el futuro se vislumbra no tan sucio pero si oscuro…muy mucho…fuchi caca… pero bueno, ya estoy acostumbrada a este tipo de situaciones y en donde por lo general mi imaginación siempre termina por regalarme cosas inesperadas.
Tan inesperada como esa sonrisa que alguien logra arrancarte en medio de la noche más común de todas por algo que te fue escrito en secreto. Agradezco profundamente la suerte de haberme topado, hace apenas un par de días, con un sentido del humor tan exquisito como el mejor de los vinos, que te hace olvidar por un momento, todo aquello que te aprieta a horas normales. Solo tuuuuuuuuu, entiendes mi pasión hasta quitarme la razón, mujer, mujer, por ti puedo enloquecer…Una de las cosas que más admiro en una mujer es su capacidad de ser la absoluta dueña de su vida. No quedarse, como sugiere el título de este blog, dentro de una cómoda burbuja, espiando que hacen o dejan de hacer los demás. ¿Qué se necesita para dejar de hacerlo? ¿Dinero? ¿Madurez? ¿Oportunidad? Yo diría que lo único que se necesita es convicción. Aquello que, gracias a dios, jamás me faltó para poner mi vida siempre donde me dió la reverenda gana y a pesar de todas las dificultades. Detrás de mi ventana, se me va la vida contigo pero sola…Hace poco hablaba de mi capacidad de re-inventarme. No sé de quien la heredé, pero un millón de gracias. Si trato de graficar mi vida, sería como un gran autobús cargado de experiencias, que se detiene cuando algo le llama la atención lo suficiente pero que también sabe cuando largarse a tiempo…
Tiempo, el contradictorio… o todo toma demasiado tiempo o no tienes tiempo suficiente para hacer lo que quisiste. ¿A quien quisiste? Ufff a mucha gente… o a poca, depende del cristal con que se mire. Estoy preso entre las redes de un poema, eres tú, quien me puede ayudar o me condena, eres lo mejor de mi pasado... Me enamoré, efectivamente, dos veces y media en catorce años, lo cual, creo, no me hace una mujer particularmente enamoradiza. Ya sé lo que están pensando, ¿Que coño significa efectivamente y media?
Media porque uno de esos amores fue demasiado tranquilito para considerarlo completo y efectivamente, pues porque puse las manos en la masa y además se me movió el "bobo". Porque también me ha pasado, o de poner solo las manos en la masa o enamorarme sin derecho al roce.. ¿Qué cosa? Pues si, que todo el mundo tiene su historia platónica tía y yo la tuve de los dieciocho hasta los veintidós. La típica historia de la amiga a la que quieres meterle el diente pero te haces la boluda al saber que no tienes posibilidad alguna. (Era hetero no convertible) Felizmente mi amiga y yo, nos queríamos lo suficiente para dejarnos ir cuando hizo falta, para que ella pudiera hacer su vida sin que yo pusiera cara de perro triste cada vez que un prospecto aparecía en el horizonte, y yo, me aventurara a nuevas experiencias. Siiii...Amiga, amiga, que dulce esa palabra y que sencilla esa palabra suena hoy...Así llegó el olvido, así aprendí a quererla como debía, sin egoísmos, y así mantuvimos la amistad que ya dura veintiún años. Ella conoció al amor de su vida y yo a la diosa argentina (Nota: nadie de mi presente por siacaso, siempre aclarando por si alguien se da por aludida), profesional realizada, divertida, guapa. En otras palabras y como diría Doña Susana Jimenez: DIVINA. Una diosa que en una semana me puso al derecho y al revés, para quitarme la estupidez. Está demás decir que después de esa experiencia, (sobretodo con sus...) hice de mujer contra mujer, Puerto Pollensa y todas las canciones bolleriles mis himnos absolutos, me corté las uñas y terminé de pasarme finalmente al lado obscuro. De eso hace ya catorce años… ¿Solo? Pues claro ¿O piensan que nací bollo?…ay que joderse…
Joderse si…por lo obscuro que es todo, ¿quien carajo apagó la luz?... que miedo me invade a veces, paralizándome de la cabeza a los pies, tanto que estoy a punto de arrepentirme de todo y mirar hacia atrás… Jamás pensamos nunca en el invierno, pero el invierno llega, aunque no quieras…. Y a pesar de todo, respiro y aunque me duela, a veces, terriblemente el corazón… logro mirar hacia delante y vestirme con una sonrisa...
y tu mirada se clavó en mis ojos
y mi sonrisa se instaló en mi cara
y se esfumó la habitación, la gente,
y el miedo se escapó por la ventana....
Prosa de media noche... o casi
Que débil me siento esta noche
En la que la luna se me esconde dolorosamente
Y el alma huérfana, maltratada
No encuentra el más mínimo sosiego
Y estas palabras
Estas malditas palabras que se me atoran en la garganta
Que me queman por dentro
Como hierro incandescente
De aquellos con los que marcan al ganado
¡Que tremendamente difícil es vivir a veces!
Y por más que escarbo
Que me reinvento
me amurallo
no puedo…
Y ruedo
En caída libre
Una, dos, mil veces
Señoras y señores del jurado
lo confieso
tengo el corazón partido
No en dos, ni en tres
Y es por eso que os suplico
Que alguien se compadezca de mí
y me diga
¡Por favor!
¿Cuánto tiempo más durará el olvido?
El seductor Nocturno
Ahí, donde las olas rompen fuertemente contra el acantilado, dejando a su paso esa huella de espuma con reflejos plata teñidos por una luna que se esconde, sobresale él, enorme, elegante y misterioso, listo a iniciar, como desde hace más de cuatro décadas, su cortejo nocturno.
- Uhm… tenemos mar embravecido. Bueno, mejor para mí, eso seguramente hará que alguna barca encalle en la orilla. Eso espero. Son muchas las noches sin ver un alma y comienzo a aburrirme. ¡Dios mío! Pero si tengo el traje bastante sucio y maltratado, nunca me habían descuidado tanto. Por lo general, vienen en cada cambio de estación pero este último año, ni una vez y debo decir que me parece una total falta de respeto teniendo en cuenta mis años de servicio. No digo mi edad porque eso francamente es lo de menos… vamos que estoy hecho un toro, lleno de vida, ¡Si señor!. Pero volviendo al tema, decía que alguien de mi categoría no puede estar tan impresentable. Presentaré mi queja formal mañana mismo.
En eso, a lo lejos se divisa una luz, claramente remecida por las olas. Sabe que se acerca al ver que el destello se hace más intenso. Es entonces cuando él se convierte en amo y señor, con su juego de luces que, a manera de canto, como las sirenas a los marineros, busca atraer a esa pequeña embarcación que ya aparece en el horizonte.
- Buenas noches señorita, ¿Ha sido su viaje placentero?
- ¿Eh? – exclama confundida- Señor, disculpe, estamos en medio de una tormenta y usted me pregunta si ha sido un viaje placentero?
- Tiene usted razón pero por más tormenta que haya, uno no debe perder la educación y los modales. Así que le vuelvo a preguntar. ¿Tuvo un viaje placentero?
- No señor - Ironiza- ha sido un viaje realmente horroroso pero gracias por preguntar
- Vaya… parece usted un poco enfadada. Es extraño, por lo general todas las embarcaciones, cuando anclan en la orilla, suelen estar muy contentas de verme.
- Bueno, en primer lugar yo no soy “todas las embarcaciones” y en segundo lugar, no debería estar aquí sino en casa. Y ahora si me disculpa quiero tratar de descansar
Mientras él continúa con su discurso casi sin respiro, la barca lo observa como si comprendiera finalmente. Sus ojos se tiñen de cierta lástima. Espera hasta que él termine para añadir:
- Pues yo vengo de tres lunas, un pueblito pequeño al sur oeste de aquí- El, ahora guarda silencio por primera vez- salgo a pescar a diario y siempre vuelvo a casa por las tardes, así que lamento no tener muchas historias que contarle de tierras lejanas o mares distintos.
Ambos guardan silencio un instante. La altivez del anfitrión nocturno se diluye ligeramente. Ella entonces le pregunta:
- ¿Cada cuanto tiempo aparece una embarcación por aquí?
Acostumbrado a vivir de esos esporádicos encuentros y sin embargo, esa noche él se siente raro. No deja de pensar en esa última conversación mientras lanza sus luces intermitentes al horizonte.
- Soledad: Carencia voluntaria o involuntaria de compañía. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo… uhm…nueva palabra para mi colección.
Comienza amanecer y él, que por lo general suele mostrarse animado por estar próximo a acabar el turno, luce por el contrario pensativo y nervioso. Trata varias veces de limpiar su traje ajado y sucio. En eso ve que la barca se presta a zarpar.
- ¿Me permite hacerle una última pregunta?
La ve alejarse por el horizonte y por primera vez en todos esos años, sus luces oscilan sin fuerza…
- Uhm… tenemos mar embravecido. Bueno, mejor para mí, eso seguramente hará que alguna barca encalle en la orilla. Eso espero. Son muchas las noches sin ver un alma y comienzo a aburrirme. ¡Dios mío! Pero si tengo el traje bastante sucio y maltratado, nunca me habían descuidado tanto. Por lo general, vienen en cada cambio de estación pero este último año, ni una vez y debo decir que me parece una total falta de respeto teniendo en cuenta mis años de servicio. No digo mi edad porque eso francamente es lo de menos… vamos que estoy hecho un toro, lleno de vida, ¡Si señor!. Pero volviendo al tema, decía que alguien de mi categoría no puede estar tan impresentable. Presentaré mi queja formal mañana mismo.
En eso, a lo lejos se divisa una luz, claramente remecida por las olas. Sabe que se acerca al ver que el destello se hace más intenso. Es entonces cuando él se convierte en amo y señor, con su juego de luces que, a manera de canto, como las sirenas a los marineros, busca atraer a esa pequeña embarcación que ya aparece en el horizonte.
- Buenas noches señorita, ¿Ha sido su viaje placentero?
- ¿Eh? – exclama confundida- Señor, disculpe, estamos en medio de una tormenta y usted me pregunta si ha sido un viaje placentero?
- Tiene usted razón pero por más tormenta que haya, uno no debe perder la educación y los modales. Así que le vuelvo a preguntar. ¿Tuvo un viaje placentero?
- No señor - Ironiza- ha sido un viaje realmente horroroso pero gracias por preguntar
- Vaya… parece usted un poco enfadada. Es extraño, por lo general todas las embarcaciones, cuando anclan en la orilla, suelen estar muy contentas de verme.
- Bueno, en primer lugar yo no soy “todas las embarcaciones” y en segundo lugar, no debería estar aquí sino en casa. Y ahora si me disculpa quiero tratar de descansar
- ¿Usted sabe lo que significa “sublime”?
- ¿Perdón?
- Sublime, emoción estética que produce lo bello cuando va acompañado de grandiosidad o elevación inabarcables para el entendimiento. ¿Acaso no es una bella palabra? ¿Y que me dice de la definición? Más bella aún ¿Verdad?- Ella lo mira extrañada- Entonces puedo decirle ahora que es usted de una belleza sublime.
La barca hace silencio, con gesto alucinado por el extraño personaje.
- Y entonces yo tengo ahora que darle las gracias por el piropo y caer rendida a sus pies ¿Verdad?
- ¡Por supuesto!- Exclama con seguridad - ¿No me va ha preguntar porque le he dicho el significado antes de lanzarle el piropo?
- ¿Eh?...buen…
- Resulta que como tengo la costumbre de emplear una que otra palabra difícil, mis piropos no eran entendidos. Desde que me percaté de esa situación, ahora me aseguro de que lleguen con claridad.
- Y.. supongo que le ha dado muchísimos resultados
- Oh si… muchos la verdad
- Curioso ¿No?, porque entonces, esta orilla debería estar atiborrada de barcas y no veo ninguna. Es más, desde hace meses se hablaba que usted señor ya no habitaba por aquí
- Burdo: Tosco, grosero, sin delicadeza. ¡Que mentira más burda! Acaso no me ve, hecho un toro, rebosante de vida. Perdón, rebosante: Haber o tener mucho de algo. Y en cuanto a lo de la playa vacía…- Mirando a todos lados- Eso es porque las barquitas…usted debería saberlo, siempre tienen algo que hacer. Nunca se detienen por mucho tiempo. En realidad hacemos una especie de trueque, ¿sabe? yo las seduzco con palabras hermosas y ellas me cuentan sus historias
- ¿Historias?
- Si, de esas tierras lejanas que visitan, de si la luna se ve igual o de si el color del mar es el mismo…- Debe ser muy aburrida su vida señorita
- No, si tengo alguien que me espera todos los días
- Oh… entiendo
- Bueno… no muy seguido en realidad… A veces no veo una en meses
- Pues eso si que debe ser muy aburrido y triste, estar solo tanto tiempo… - El la mira y guarda silencio – Buenas noches señor
- Buenas noches señorita
Acostumbrado a vivir de esos esporádicos encuentros y sin embargo, esa noche él se siente raro. No deja de pensar en esa última conversación mientras lanza sus luces intermitentes al horizonte.
Comienza amanecer y él, que por lo general suele mostrarse animado por estar próximo a acabar el turno, luce por el contrario pensativo y nervioso. Trata varias veces de limpiar su traje ajado y sucio. En eso ve que la barca se presta a zarpar.
- Dígame
- ¿Quién la espera todas las tardes?
- Un faro- Le sonríe – Buena suerte..
La ve alejarse por el horizonte y por primera vez en todos esos años, sus luces oscilan sin fuerza…
- Uhm creo que tengo que cambiar mi discurso y prepararme bien… ¡Si! Además cuento con mi encanto natural después de todo. ¿Que es eso?, parece que alguien sube, Vaya ya era hora que se acordaran de mi. ¡Irresponsabilidad: no cumplimiento de un acto u obligación!- Exclama alzando la voz- A ver si ahora me cambian de traje, así estaré más presentable y podré convencer a una de esas barquitas para que se quede conmigo. ¿Pero que es eso? ¿De donde salieron esos enormes cangrejos amarillos que se mueven a mí alrededor? ¿Y esa pelota gigante cogida de uno para que será?... ¡Auuu! Pero si me ha hecho un agujero en el estómago. Sepa usted que me va tener que componer el traje antes de mi cita. ¡Oigaaaa!
Gula o la historia de amor que comenzó en un retrete (Terminada)
Nota:
A aquellas personas que recién se suman a Gula, recomiendo lean primero las otras dos historias anteriores a esta: Avaritia e Ira, ya que es en realidad una sola historia contada en retroceso.
Los links de la música al que hace referencia el texto en la parte inferior de esta entrada
Gula: O la historia de amor que comenzó en un retrete
If you want me
The Hill
Enchanted gardens
Let me fall
El Exiliado
Ni bien divisé por el parabrisas, aquel lugar para muchos maldito, me asaltaron cientos de recuerdos empolvados por los años. Casi treinta diría yo. Al bajarme y respirar ese aire con olor a aserrín y musgo, tan familiar, supe que no había podido elegir mejor sitio, que el escenario predilecto de mis aventuras de infancia, para llevar a cabo mi última misión.
Conduje lentamente por un camino de arcilla seca flanqueado por viejas casas rodantes, desde las cuales, asomaban algunos rostros carcomidos por el sol. Era curioso pero, a pesar de esa sensación de largo abandono que desprendía el lugar y sus gentes, todo aquello ejercía cierta fascinación en mí. Podría decir que era hasta hermoso, como lo son en general, todas aquellas cosas que destacan por su rareza.
Casi llegando a la muralla del fondo, encontré un lugar donde aparcar. Un grupo de niños revoltosos me dieron la bienvenida. De todos los bártulos que fui acomodando a lo largo y ancho de mi parcela de terreno, lo que más les llamó la atención fue mi radio desensamblada, cuyas partes se podían ver fijas a una tabla de madera rectangular. Tras varios minutos intentando colgar algo bastante parecido a una antena, logré finalmente sintonizar una estación donde narraban un partido de futbol. Mi recién armado campamento no tardó ni diez minutos en llenarse de hombres rudos y arrugados, que arrastrando sus bancos se sentaron alrededor de la mesa colocada debajo de mi improvisado toldo de plástico azul. Un par de horas después, se habían acabado el cartón completo de tabaco y prácticamente toda la botella del aguardiente japonés, regalo de despedida de una enfermera nipona. El jolgorio se vió interrumpido por los gritos de las mujeres reclamando la presencia de sus hombres a la hora de comer.
Una vez solo, terminé de re acomodar el tiradero dejado por mis inesperados huéspedes y fui a recorrer el lugar. Ni bien entré al depósito de maderas, me escabullí por entre los callejones angostos formados por las enormes pilas de vigas y pies derechos. Al mirar hacia arriba, descubrí otra vez, esas largas franjas de cielo azulado y como hace años, me quedé un buen rato contemplando las nubes color plata moverse entre los escombros. Cerré los ojos invadido por la paz que el silbido tenue de los chiflones de viento producían al escabullirse por aquel laberinto. Más tarde, saliendo por el lado opuesto, terminé en la entrada del antiguo cementerio.
Apenas comencé a caminar sobre la hierba que seguía esforzándose por borrar las pocas huellas del otrora camposanto, un recuerdo gatilló como eco profundo en mi memoria.
- ¡Corre Nico! Mira
- ¿Y eso que es Chana?
- Otra calavera, mira que bonita es
- A mi me da miedo, mejor nos vamos –le dije cogiéndole fuertemente la mano
- Nico, eres un miedoso, ¿No ves que está muerta? No pasa nada
- Oye Chana… ¿Nos damos un beso como la otra vez?
- Ya… pero uno rápido
No pude evitar echarme a reír al recordar como nos miramos después de compartir aquel beso rápido y baboso y casi de forma automática nos limpiamos las bocas en las mangas de nuestras respectivas camisetas.
Me giré sobresaltado al escuchar pisadas sobre la hierba detrás de mí, encontrándome a una mujer de unos treinta y pico años, de cabellos marrones hasta los hombros, vestido suelto de tirantes y que a pesar de sus facciones algo duras, despedía cierto desamparo. Creyendo por un instante de que se trataba de una aparición, no pude reaccionar al reconocer esos ojos verdes profundos que me miraban con curiosidad. La observé entonces con más detenimiento. Su piel curtida por el sol, me habló de los años vividos casi en la intemperie. Los callos de sus pies descalzos y de sus manos huesudas, me hablaron de las horas acostumbrándose a las astillas de la madera. Supe entonces que no había salido de aquel lugar jamás.
- Perdón no quise asustarte. Vengo después de comer a leer un rato…no pensé encontrarme a nadie- me dijo con voz áspera
- Veo que todavía te gusta leer junto a los muertos
Su curiosidad y reparo se transformó en sorpresa. Me sonrió. Ambos nos quedamos mirando un largo rato. Como reconociéndonos. Estaba conmovido de verla, tanto que tuve que exhalar algo del aire que sentí se me atoraba en el pecho.
- Ya no queda ningún muerto, los terminaron de mover todos hace años… ¿Qué haces aquí?
- Eh… se podría decir que recorriendo el mundo
- ¿Y escogiste esto como parada?... debes estar completamente loco
Había enviudado hacía cinco años y tenía tres niños, de ocho, siete y seis. Me sorprendió su forma de hablar, directa, sin rodeos. Típico de alguien que no ha sido sometido al aprendizaje de aquel juego social de decir solo lo políticamente correcto. En las semanas que pasaron, los paseos con Chana se hicieron más frecuentes. Yo indagaba intrigado en su vida de todos estos años y ella me pedía que le contara del mundo de afuera mientras fumábamos hasta las tres de la mañana. Así llegó la primavera en San Mittre y ella y yo, nos habíamos hecho inseparables nuevamente.
Fue una de esas eternas noches de charla, mientras mirábamos las estrellas, que ella rozó de casualidad mi entrepierna. Mi erección fue inmediata y no solo evidente para mí. Me sentí avergonzado. Hubiese jurado que ella esperaba que la besara. Quise hacerlo y sin embargo me limité a despedirme y regresé a mi carromato. Esa noche no pude conciliar el sueño, debatiéndome entre mantenerme apartado o sucumbir a algo a lo que no estaba seguro, seguía teniendo derecho.
La firme promesa de mantenerme alejado me duró exactamente veinticuatro horas cuando a la noche siguiente, cerca de las dos de la mañana, sentí que alguien se deslizaba bajo mis sábanas. Ambos compartimos esa noche, algo más que la desesperanza.
Ser un condenado y tener tan buena suerte, era algo a lo que tardé bastante poco en acostumbrarme en los cuatro meses que pasaron desde aquella noche. Me olvidé de todo, alimentado cariñosamente por las abuelas a cambio de colocarles antenas caseras para sus radios. Seguido con admiración por los niños durante las caminatas exploradoras por los territorios siniestros del Ejido. Y por las noches, ella, con el pacto tácito del no compromiso, compartiendo, su piel, sus besos, su soledad. Todo era perfecto hasta que una noche, después de una de esas sesiones de amor a lo loco, me dijo que me quería.
Hace cuatro horas que no he dejado de apretar el acelerador buscando alejarme cuanto antes del Ejido de San Mittre, ese lugar que para muchos rezuma muerte y en cual yo a pesar de estar muriéndome, me sentí más vivo que nunca.
Regalame un link, un texto, una pataleta o un insulto...
Pues hoy, otro de los blogs (privado por cierto) que solía seguir asiduamente ha cerrado sus puertas y a mi la noticia ya me terminó de hinchar las pelotas que no tengo, pues desde hace un par de meses, varios de los blogs que solía seguir, o están en receso, o cerraron, o sus autoras entraron en crisis existenciales, o se fueron de retiro espiritual, o fueron atacadas por la menopausa, o abducidas por marcianos verdes.
Como diría mi amiga la Argentina de la escoba, ¿Acaso Mercurio está en retroceso? ¿Estamos en depresión o histeria colectiva? ¿Es acaso algo estacional?, ¿La luna tal vez? Porque vamos esto es ya de no creer.
Felicito a aquellas pocas o pocos que se mantienen al pie del cañón, regalándonos posts, ficción, cultura, entretenimiento a pesar de sus seguramente vidas complicadas también. Mención honrosa para mi buena amiga D, que se está currando un post casi diario desde hace varias semanas y su blog siempre está lleno de miles de cosas que valen la pena mirar.
Si señoras y señores, esto es primero una protesta y por eso he decidido que me voy a la huelga de hambre (que cualquier excusa para cuidar la linea es buena) y de brazos caídos. Hasta que no reciba una buena dosis de escritura, no pienso colgar una linea más en este blog y quienes me conocen saben que por lo general cumplo con mi palabra. ¿O acaso yo no tengo derecho a hacer mi pataleta? Faltaba más. Está bien que este blog sea gratuito pero ¡Yo también necesito alimentarme de ficción, de palabras y emociones coño!!!!
Y esto me obliga a hacer un pedido especial : A quienes se pasan por este blog, os pido dejen algunos nombres de blogs de ficción que recomendarían, o bien algún fragmento de algún texto que hayan leído, os haya gustado y deseen compartir, o algún pedacito de algún texto propio o porque no, traduzcan en palabras su propia pataleta o insulto, que de todo creo yo se puede hacer literatura. Prometo no censurar ningún comentario.
Mis queridos lector@s hoy les pido a ustedes que colaboren conmigo, regalenme un poquito de ficción para alimentar mi alma alicaída ¿Os parece?
El amor tiene forma de pirámide
Escapada de dos días, nueva gente, nuevas compañías, otros puntos de vista, etc que te permiten airearte y respirar. Tras hablar de pólitica, de economía, de viajes, de la cantidad de gente que odia a Shakira, de la putada de impuestos que pagamos, de que el verano se nos va, de que hace frío pero nadie quiere entrar en la casa, de terminar alrededor de una mesa compartiendo mantitas y puchos, finalmente me entero que he vivido engañada toda mi vida y que el amor no tiene forma de corazón. Así como lo leen mis queridas lectoras, NO tiene forma de corazón, sino de pirámide....
Y ustedes dirán: ¿Y ahora que bicho le picó a Syd?...que lo que sea que se ha fumado, que invite, seguro debe ser otra de sus catarsis producida por sus volubles estados de animo o ¿Acaso este post significa que no va colgar la nueva parte de la historia del engendro? (By Anestesia, me reí mucho y eso se agradece)
Pues no, aparte de volver a fumar tabaco después de un buen tiempo, no me fumé nada alucinógeno, no es ninguna catarsis y si colgaré parte hoy. Bueno resulta que la anfitriona del fin de semana, está estudiando psicología y nos salió con que los tres ingredientes del amor son: Pasión, intimidad y compromiso... Y que un señor llamado Sternberg hizo en 1986 el siguiente dibujito:
Primera pregunta que hice, ¿A ver, el amor se puede realmente reducir a un gráfico?, debate de media hora, conclusión: noooooo. Segunda pregunta: ¿El amor solo tiene tres ingredientes?, debate de una hora, conclusión: puta que dificil, 50% dijeron que si eran basicamente esas tres cosas, el 50% dijeron que no pero no supieron decir cuales otras cosas lo conformaban. Y tercera pregunta fue: ¿Solo existen esos 6 tipos de amor?, el 100% dijo ni cagando y empezó el debate de que cada pareja es diferente, que hay muchas más cosas involucradas, que la sociedad, que la educación, etc, etc, etc,... Conclusión únanime: vamos a beber más sangría y a dejarnos de boludeces... acto seguido Syd, hizo sus pequeños comentarios al dibujito de arriba, que no deja de ser interesante claro:
Que facil sería la vida si pudieramos realmente circunscribir algo tan abstracto y subjetivo como un sentimiento a un diagrama tan preciso... entonces existirían recetas también precisas para resolver todos los conflictos humanos...así que mejor sigamos soñando con corazoncitos, siiiii!!
PD: Haciendo click en las imágenes, las verán más grandes
PD2: Faltó un comentario más al dibujito en la parte del calentón: !Digan lo que digan, pero que rico que es!
Un adiós adelantado.. apenas
Ayer escribía desde la esperanza... hoy escribo desde una profunda y sorpresiva tristeza. Pero así es la vida, cambiante, impredecible. Ya la semana pasada me habían avisado que mi abuela de 102 años había sido internada de urgencia. La misma de quien hablaba hace poco en una de mis escrituras autómaticas, la misma que en Marzo de este año había exclamado ¡Sandrita! al verme después de tres largos años.
Esa mujer altiva, preocupada al extremo por su persona, fría, distante, severa. Aquella que había puesto una distancia entre ella y nosotros sus nietos desde que tuvieramos uso de razón pero que inevitablemente fue ablandada por el tiempo. La misma que se reusó tajantemente a usar bastón y cuando tuvo que usar andador, lo hizo puteando a todo el mundo a su paso. Si, la señora que se embadurnaba en cremas antes de dormir, la que solo vestía con colores vivos y pobre de aquel que le regalara algo color "abuela"... si la madre de mi viejo, la que solía adorar la vida, ha decidido que es hora de morirse.
Hoy, han confirmado su paralisis cerebral, ya no se mueve ni abre los ojos y yo en el fondo he dicho: menos mal, así se va más tranquila en la inconciencia. Espero que quien sea que maneja este tipo de designios divinos decida de una vez que ya tuvo suficiente y la deje descansar.. por favor...
Me ha dolido si y más de lo que pensé, pero también tengo que reconocer que me duele terriblemente no poder abrazar a mi padre cuando llegue el momento... Y me siento tan pero tan inservible en este instante que lo único que se me ocurrió que podía hacer es esto, escribir...
Pd: Pensaba que si al final puede re encontrarse con mi abuelito Teo, mi adorado señor de los relojes, entonces todo habrá tenido sentido...
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