Segundo Debut

No entiendo para que me dicen a las cuatro en punto y me dejan esperando más de veinte minutos ¿y a este gordo que le pasa? desde que llegó no ha dejado de mirarme como si fuera algo comestible ¿acaso no te has visto en el espejo papito lindo? ¿Cómo se te desbordan las carnes por todos lados? no cariño, aparte de que te falta clase yo ese guindón no me como ni loca además dudo mucho que alguien te lo encuentre debajo de toda esa masa adiposa ¡un horror! a estos impresentables mejor ignorarlos ay ¿Desconecté la plancha? con lo rápido que salí ni me acuerdo Jorgito seguro no ha vuelto todavía del colegio en un rato lo llamo y que se fije… ¡Joder! cada vez llega más gente y yo que quería pasar desapercibida como me encuentre con alguien conocido me da un ataque en un dos por tres se esparciría la noticia… ya me imagino a todas esas viejas cacatúas del Cricket Club cuchicheando que me he planchado la cara y quien sabe cuántas cirugías más me inventarían ¡la puta plancha! como se queme algo en la casa Pedro me mata ¿pero qué está contratando el del turno anterior su reconstrucción completa? ¡que le receten dormir en formol y salga de una buena vez! espero que sea verdad lo que se dice de este médico y sus manos de ángel supongo que me dormirá o ¿usará anestesia local? la última vez que vi sangre me dieron arcadas y casi me desmayo que mal la pasé ya se me empezaron a debilitar las piernas mejor hojeo una de estas revistas así dejo de atormentarme y de paso no miro a nadie y nadie me mira… debe ser cierto que estas modelos se meten el dedo después de comer no puede ser que vayan así de escuálidas todo el tiempo ¿y si aprovecho y me hago las tetas? apenas una levantadita tampoco quiero parecerme a Dolly Parton o a la tal Pamela esa, ¿cómo harán para dormir boca abajo? ¿pero qué idioteces pienso? si mis tetas están estupendas ahhhh ya caigo ¡claro! por eso ponen las revistas estas llenas de esqueletos con pechos de plástico pero yo no voy a caer en el jueguito prefiero hacer ejercicio que llenarle más los bolsillos al matasanos este como si una cagara plata… ahora que me acuerdo ayer hice diez minutos menos de bicicleta que raro ¿necesitaré vitaminas o serán las hormonas nuevas? Mañana mismo saco cita con mi ginecóloga y seguro me pone como nueva en un par de días ¡Media hora y nada! Me parece una falta de respeto total y al gordo este ya no lo soporto casi puedo sentir como me desviste con los ojos ¿creerá realmente que tiene alguna posibilidad conmigo? Pero si debe llevarme como treinta kilos por no decir más y yo con dos embarazos a cuestas tengo un poquito de barriga si pero vamos nunca se me ha notado mucho...aunque hoy me veo un poco hinchada ¿será por eso que se hace ilusiones conmigo? uy creo que son gases y si me aguanto me voy a inflar peor que el descarado este ¡mierda! hay que cruzar toda la consulta para llegar al baño seguro de los nervios se me escapa en el camino tremendo papelón ¿qué hago? Que carajo la sala está repleta de gente si lo suelto despacito no sonará y si huele miraré al gordo total aquí el único que tiene cara de pedo atascado es él será mi venganza por tener la osadía de compararse conmigo uhm no sale ¡Ave María Purísima! la cara de la mujer que acaba de entrar parece un acordeón y a la del costado casi ni se le ven los ojos tiene los parpados caídos como gelatinas Pero… ¡Jesús! esta consulta parece más una casa de antigüedades que una clínica estética todos lucen con más años y surcos que Matusalén ¿Qué hago yo aquí?... a Pedro todavía se le para cuando me calateo bueno no tan rápido como antes claro ya no es un chico pero a Pablo el otro día lo sorprendí mirándome las piernas no me gusta ese muchacho como amigo de Jorgito siempre anda demasiado disipado como si fumara porros todo el día se lo diré a Pedro esta noche y a ver qué hacemos… ¿y si por eso me miró las piernas? porque estaba en la estratosfera y en realidad soñaba no sé con Demi Moore por ejemplo…¡qué va! de ninguna manera estoy tan maltrecha como toda esta gente mi madre tiene razón siempre exagero las cosas aún no necesito hacerme nada seguro que si me estiro ahora me dejan china y con la sonrisa congelada para siempre debe ser terrible querer llorar y no tener piel para hacerlo ¡Sí! Creo que mejor me voy… total eran apenas unas cuantas patitas de gallo alrededor de los ojos ¿Qué hora es? Jorgito no contesta Ay no puedo más con la incertidumbre necesito verme de nuevo así me aseguro de que puedo seguir tapándolas con el maquillaje que vergüenza sacar un espejo delante de todos detesto ponerme en evidencia una pestaña, a cualquiera se le mete una pestaña ¿no? Para variar en este bolso nunca encuentro nada pero… ¿qué es esto que se bambolea debajo de mi barbilla? Y estas bolsas surcando mis ojos no estaban ayer… no lo entiendo debe ser la luz o quizás el ángulo en el que me estoy mirando seguro que si lo inclino para el otro la… ¡dios! creo que hasta me ha empezado a salir bigote ¡pero si soy un horror! juraría que hasta mis tetas lucen hoy descolgadas voy a comenzar a hiperventilar necesito un poco de aire un whisky una pistola que me pego un tiro ahora mismo ¿pero quién carajo es esta vieja de mierda con la que han osado suplantarme? ya me deprimí ¡no quiero verme más!... ¿Cómo era eso que repetía siempre mi abuela? la vejez siempre llega sin tocar el timbre hijita… nunca le hice ni caso… que gran putada ¡joder! estar aquí en medio de esta sarta de desconocidos convertida de la noche a la mañana en la vieja gorda del cuento y sin acordarme si desconecté la plancha esto me va salir carísimo.… ¿pero que acabo de hacer? le he sonreído al gordo faltoso.


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VODEVIL

Nota:

Este es un texto que acabo de encontrar perdido entre mis archivos. Fue uno de los primeros ejercicios de mi primer curso de escritura que tomé hace ya más de un año y me pareció una  manera simpática de retomar este espacio que tenía un poco abandonado. El texto tenía que nacer luego de un diálogo que nos dieron y que para no hacérselos muy largo les pongo la ultima parte para empalmar luego con mi texto.

"...

—¡Pues claro que tienes que creerme!
—Pero ¿por qué? ¿Qué me asegura que no me engañas o, incluso, que tú mismo estás
convencido de que me quieres pero en el fondo, sin tú saberlo, no me quieres de
verdad? Bien puede ser que te equivoques. No creo que vayas con mala fe. Creo que
cuando dices que me quieres es porque lo crees. Pero ¿y si te equivocas? ¿Y si lo que
sientes por mí no es amor sino afecto, o algo parecido? ¿Cómo sabes que es amor de
verdad?
—Me aturdes.
—Perdona.
—Yo lo único que sé es que te quiero y tú me desconciertas con tus preguntas. Me
hartas.
—Quizá es que no me quieres...."


   Hasta ese momento había vivido con la convicción de que a esas alturas de mi vida, lo había visto todo,  pero todo eh?. Pero él se encargó enseguida de bajarme de mi palmera. No podía creer como en cuestión de segundos, había enterrado ese aire chulesco y autosuficiente, tan típico de él, para transformarse instantáneamente en el más dócil, romántico y cursi de los hombres que pueblan la villa del señor. Jurándole y perjurándole amor eterno a su consorte. Y mostrando además, ciertas dotes histriónicas que, o le habían brotado de repente o yo no las había querido ver. Pero no fue esa, la única mutación de la tarde. De forma totalmente inesperada, yo había pasado en un par de minutos, de la incomodidad y la adrenalina puras, a algo muy parecido a la desilusión.


   A la esposa era la primera vez que la veía y debo decir que me sorprendí al comprobar que la idea que me había echo de ella, nada tenía que ver con la distinguida señora que apareció ante mis ojos. Una mujer que llevaba estupendamente sus cuarenta y cuatro años. Vestía un traje azul marino y una blusa no sola roja sino pasión absoluta, que hacía juego con el color de sus labios. Eso sin mencionar el sombrero de ala ancha del mismo color, sobre su cabello negro impecablemente recogido. ¡Maravillosa!

   No hacía ni media hora que Aurora “la divina”; como acababa de bautizarla; había aparecido inesperadamente por la casa, entrando en la habitación cuando él terminaba de colocarse rápidamente el albornoz. – Estaba a punto de tomar un baño y he escuchado la puerta- había repuesto él, ante la pregunta de la mujer al verlo desnudo a esas horas de la tarde. A continuación ella, haciendo gala de una elegancia acojonante, le había lanzado sobre la cama un sobre blanco con una carta que sobresalía a medias- ¡Uy! aquí va a haber temita- pensé cuando advertí la cara de Joaquín, blanca como el papel mientras repasaba repetidamente, sus manos por su cabello desordenado. Hacía tiempo, supongo, para encontrar una excusa medianamente creíble. Ella mientras tanto, había encendido un cigarrillo y caminaba nerviosamente por toda la habitación. Hasta para fumar tenía estilo la condenada.

    Después de un pobre speech explicatorio sobre la cartita, la subsecuente declaración amorosa y esa última respuesta de “la divina” que había terminado por agotar la paciencia del guapetón, se hizo un silencio sepulcral. Cuando estaba a punto de sufrir un ataque de nervios ante la idea de quedarnos ahí hasta navidad, “la divina” finalmente abrió la boca. A decir verdad hubiese preferido que no hiciera.


- Joaquín, tienes que entender que después de esto dude de ti

- Te lo acabo de explicar, necesitaba un descanso, por eso dejé los dos últimos semestres

- Pues no entiendo porque no me lo dijiste, además ¿Que hay del dinero que te he estado dando todo este tiempo para pagar esos estudios a los cuales no has asistido?


   Tratando de asimilar aquellas palabras, noté claramente como la sangre me bombeaba con fuerza a la cabeza y la desilusión se transformaba en algo muy distinto mientras que, ante mis ojos, aparecía un total desconocido.


- La verdad es que tengo un amigo muy enfermo Aurora- agregó sentándose al borde de la cama con rostro acongojado- Tiene sida y ni un puto duro para las medicinas ni el tratamiento.

   Lo que sucedió después fue el segundo acto de la comedia, que completamente gratis, me había tocado presenciar. El llorando, apelando a su compasión y dejando a Meryl Streep como una zapatilla a su costado y ella finalmente tragándose el cuento. No sé bien si a consciencia o no. Y yo, con ganas de vomitar ante el evidente cinismo de ese hombre.


Quedaron en salir a comer en cuanto él terminara de bañarse. “La divina” antes de marcharse de la habitación, le preguntó:


- ¿Como se llama ese amigo tuyo?

- ¿Que amigo?

- El que está enfermo

- Ah! si… Pablo… Pablo Mendoza


    Ni bien escuché ese nombre, sentí que iba reventar dentro del minúsculo armario donde me había tenido que meter en pelotas y con mi ropa bajo el brazo hacía ya casi cuarenta y cinco minutos. De un golpe seco abrí la puerta y me apoyé con un brazo contra el muro dejando al descubierto las estupendas joyas de la corona de las que había tenido a bien dotarme papá lindo, obviamente llamando la atención de ambos.

- Estoy realmente conmovido por la exquisita escena que acabo de presenciar. Hola divina- le dije mientras me acercaba a ella y le plantaba un beso en la mejilla- Soy Pablo Mendoza y como podrás ver estoy más saludable que una botella de Evian

- ¿Pero que significa esto Joaquín?- Preguntó la mujer visiblemente aturdida





    Ambos nos quedamos mirándolo, esperando su reacción y de alguna manera, dándole el beneficio de la duda. ¿Es que alguna quedaba a esas alturas? Sin embargo Joaquín permaneció inmóvil, mudo y queriéndome asesinar con la mirada. Dispuesto a no perder más tiempo y sintiendo que se me congelaban las nalgas, aclaré mientras comenzaba a vestirme:

- Significa divina que al guapetón le suda la espalda ¿Me comprendes? - Al ver que no se enteraba de nada agregué- Se le quema el arroz… ¿Tampoco?...Uy me decepcionas pensé que estabas más al día…bueno tesoro mío no me queda más remedio que decírtelo sin pelos en la lengua: tu marido es maricón

- ¡Joaquín! ¿Pero que está diciendo este hombre? – exclamó a punto de perder la elegancia

- La verdad es que estoy sorprendidísimo Joaquincito. A ver… ¿Como era? – imitando su tono de voz- ”Te quiero porque eres diferente de todas las mujeres que he conocido”- Volviéndome hacia ella un instante- Divina cariño, dime una cosa ¿tienes pene?- me volví hacia él de nuevo y volví a imitarlo- “Por ti me dejaría despellejar vivo”…pues creo que vas a tener la oportunidad de demostrarlo mi amor, porque no solo te van a despellejar sino que también te van poner como canicas, no los ojos, ¡nooo!, sino las bolas. Y si no te las pone ella, te las pongo yo. ¿Así que te llevabas mal con tu vieja y arrugada esposa no?, que trabajabas de sol a sombra para poder pagarte los estudios en la universidad, pobrecito que vida tan miserable- Terminé de decirle lanzándole por la cabeza el liguero que me había pedido, usara esa tarde. - Divina cariño, déjame decirte que estás estupenda, me encanta tu look. Cuéntame, ¿Donde compraste este sombrero tan maravilloso

- En…- Sentada en la cama sollozando- en Armani

- Bueno a ver si consigo uno similar en alguno de los mercados de pulgas del centro, porque mira, si en algo no mintió el cacaseno este, es en lo que no tengo ni un duro. En fin, que eres guapísima y este inútil, la tiene pequeñita. Además demora en…- Haciéndole un gesto con el dedo- ya sabes…así que échalo a la basura cariño. Un gusto conocerte.– Caminado hacia la puerta- Ah y por si ha quedado alguna duda…No divina, él no te quiere.
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